<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Empatía - Aceptaction. Psicólogo Paco Marquez</title>
	<atom:link href="https://aceptaction.com/category/empatia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://aceptaction.com</link>
	<description>Atención Presencial en Córdoba, Pozoblanco, y también Online</description>
	<lastBuildDate>Wed, 08 Jul 2026 08:20:23 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0.8</generator>

<image>
	<url>https://aceptaction.com/wp-content/uploads/2022/10/ACTIcon_circulobco.svg</url>
	<title>Empatía - Aceptaction. Psicólogo Paco Marquez</title>
	<link>https://aceptaction.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>¿En qué estamos fallando al educar a nuestros jóvenes?</title>
		<link>https://aceptaction.com/en-que-estamos-fallando-al-educar-a-nuestros-jovenes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Paco Marquez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 30 Mar 2025 19:58:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Adolescentes y jóvenes]]></category>
		<category><![CDATA[Empatía]]></category>
		<category><![CDATA[gestión de la ansiedad]]></category>
		<category><![CDATA[Maternidad/Paternidad]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[crisis social]]></category>
		<category><![CDATA[educación emocional]]></category>
		<category><![CDATA[empatía]]></category>
		<category><![CDATA[individualismo]]></category>
		<category><![CDATA[violencia juvenil]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aceptaction.com/?p=3370</guid>

					<description><![CDATA[<p>El asesinato de la educadora social Belén Cortés en Badajoz y la agresión brutal a un adolescente con parálisis cerebral en Santander no son hechos aislados. Son síntomas de algo más profundo que se está gestando en el interior de nuestras sociedades. La pregunta es urgente: ¿Qué está fallando en el modo en que estamos [&#8230;]</p>
<p>The post <a href="https://aceptaction.com/en-que-estamos-fallando-al-educar-a-nuestros-jovenes/">¿En qué estamos fallando al educar a nuestros jóvenes?</a> first appeared on <a href="https://aceptaction.com">Aceptaction. Psicólogo Paco Marquez</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://elpais.com/espana/2025-03-22/mas-de-un-millar-de-personas-piden-medidas-en-badajoz-tras-el-asesinato-de-una-educadora-social.html?utm_source=chatgpt.com"><b>El asesinato de la educadora social Belén Cortés en Badajoz</b></a><span style="font-weight: 400;"> y la </span><a href="https://www.ondacero.es/emisoras/cantabria/noticias/denuncian-cuatro-estudiantes-ies-torres-quevedo-agredir-menor-paralisis-cerebral_2025032767e4e6f746af5b000116979d.html?utm_source=chatgpt.com"><b>agresión brutal a un adolescente con parálisis cerebral en Santander</b></a><span style="font-weight: 400;"> no son hechos aislados. Son síntomas de algo más profundo que se está gestando en el interior de nuestras sociedades. La pregunta es urgente:</span></p>
<h2><span style="font-weight: 400;">¿Qué está fallando en el modo en que estamos educando a las nuevas generaciones?</span></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Vaya por delante que no me quiero situar ni en la culpabilización de los padres, ni tampoco cargar todas las tintas sobre los menores. Claramente </span><b>las intervenciones con los chicos (principalmente son hombres) se hacen inexcusables</b><span style="font-weight: 400;"> y las medidas </span><b>correctivas y educativas </b><span style="font-weight: 400;">que haya que emplear, han de ser del todo contundentes y exigentes. Mi reflexión se eleva un poco más y me gustaría reflexionar sobre el papel que tenemos no solo los padres en todo esto, sino el total de adultos. Ya sabes…, es toda la “tribu” quien tiene el deber de educar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los actos extremos no surgen de la nada. Suelen crecer en un caldo de cultivo compuesto por </span><b>desconexión, vacío, falta de sentido, y carencia de vínculos significativos</b><span style="font-weight: 400;">. Lo que antes aparecía como una excepción o una rareza, hoy parece cada vez más frecuente. El umbral de sensibilidad colectiva ante la violencia se diluye y los comportamientos agresivos se vuelven parte del paisaje cotidiano.</span></p>
<h2><span style="font-weight: 400;">Una sociedad que fabrica extremos</span></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando en la infancia y adolescencia se sustituyen los vínculos humanos por pantallas, el contacto real por estimulación inmediata, y los límites por permisividad constante, </span><b>se produce una forma de desarrollo emocional desequilibrada</b><span style="font-weight: 400;">. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No creo que las pantallas tengan toda la culpa, pero no sé si estarás de acuerdo conmigo que la </span><b>ausencia de los padres</b><span style="font-weight: 400;">, motivada por jornadas larguísimas de trabajo, por atender la obligación de ser madres/padres perfectos, o por estar colgados estos mismos de sus propias pantallas, hacen que muchos adolescentes no lleguen a </span><b>construir una narrativa sólida de sí mismos ni de los demás</b><span style="font-weight: 400;">. Se mueven entre extremos: </span><b>o se sienten insignificantes o se creen omnipotentes</b><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En ese contexto, no es raro que surjan jóvenes que </span><b>se desbordan fácilmente, reaccionan con violencia o se desconectan del sufrimiento ajeno</b><span style="font-weight: 400;">. No han aprendido a observar sus propias emociones con curiosidad ni a reconocer en el otro un universo complejo. Solo saben huir del malestar o anularlo. Y a veces, esa anulación se manifiesta en forma de desprecio o crueldad.</span></p>
<h2><span style="font-weight: 400;">Cómo lo que decimos, pensamos y sentimos moldea el comportamiento</span></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Si observamos desde una perspectiva más profunda, notamos que muchas de estas conductas tienen que ver con </span><b>la forma en que los chicos y chicas aprenden a relacionarse con las palabras, las emociones y el entorno</b><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando a un adolescente se le repite que “lo importante es ser feliz”, “tú puedes con todo” o “haz lo que te apetezca”, es probable que</span><b> comience a vincular malestar con fracaso, límites con castigo y frustración con injusticia</b><span style="font-weight: 400;">. Aprende que si algo no es inmediato o placentero, es que algo está mal. Y entonces, cuando la vida le presenta lo inevitable —pérdida, rechazo, conflicto— </span><b>no sabe qué hacer con ello.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Además, cuando no se les ha enseñado a observar sus pensamientos y emociones sin fusionarse con ellos, es fácil que </span><b>la rabia se convierta en acto, el desprecio en acción, el pensamiento en identidad.</b><span style="font-weight: 400;"> No hay espacio para elegir, solo para reaccionar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Este tipo de aprendizaje no es innato, sino construido. Es fruto de una red de mensajes —verbales y no verbales— que reciben desde pequeños, y que forman parte del sistema educativo, familiar, mediático y social.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter wp-image-3371 " src="https://aceptaction.com/wp-content/uploads/2025/03/girls-8687266_1280-770x1024.jpg" alt="Dos chicas mirando el móvil" width="366" height="487" srcset="https://aceptaction.com/wp-content/uploads/2025/03/girls-8687266_1280-770x1024.jpg 770w, https://aceptaction.com/wp-content/uploads/2025/03/girls-8687266_1280-226x300.jpg 226w, https://aceptaction.com/wp-content/uploads/2025/03/girls-8687266_1280-768x1021.jpg 768w, https://aceptaction.com/wp-content/uploads/2025/03/girls-8687266_1280.jpg 963w" sizes="(max-width: 366px) 100vw, 366px" /></p>
<h2><span style="font-weight: 400;">Cuando el mundo interno está colonizado por la evasión</span></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Muchos de estos adolescentes han sido educados sin contacto con su mundo interno. No han aprendido a quedarse con lo que sienten, a sostener una emoción desagradable, a transitar un conflicto sin huir ni atacar. En lugar de eso, </span><b>buscan a toda costa evitar lo que duele, callar lo que inquieta o señalar a otro como culpable</b><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y cuando el sufrimiento interno no encuentra vía de expresión ni escucha, </span><b>se proyecta hacia fuera</b><span style="font-weight: 400;">. Puede tomar la forma de bullying, de humillación, de indiferencia o de agresión.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es aquí donde aparecen los extremos: chicos sin referentes emocionales, sin posibilidad de dar sentido a su experiencia, que se sienten solos, incomprendidos, y que terminan atrapados en conductas destructivas o deshumanizadas.</span></p>
<h2><span style="font-weight: 400;">¿Qué podemos hacer?</span></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Necesitamos cambiar el foco. Menos correcciones externas, más acompañamiento interno. Menos control, más presencia. Menos discursos vacíos, más coherencia en las relaciones cotidianas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Desde mi trabajo como psicólogo en </span><a href="https://www.aceptaction.com/"><b>aceptACTion.com</b></a><span style="font-weight: 400;">, acompaño procesos donde lo central:</span></p>
<ul>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;"> no es “corregir una conducta” sino </span><b>aprender a habitar la propia experiencia emocional sin quedar atrapado en ella</b><span style="font-weight: 400;">, </span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">abrir </span><b>espacios de elección</b><span style="font-weight: 400;"> ante lo que se piensa o se siente; hacerte responsable de tus elecciones, y</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">desarrollar un sentido de pertenencia que incluya también al otro.</span></li>
</ul>
<p><span style="font-weight: 400;">No se trata de “enseñar empatía” como si fuera una asignatura más, sino de construir relaciones que la hagan posible. </span><b>Relaciones donde la experiencia emocional tenga cabida, donde el lenguaje no sea solo herramienta de juicio sino también de conexión.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Porque solo cuando un joven puede observar su mundo interno con compasión, reconocer sus pensamientos como pensamientos y no como órdenes, y ver al otro como legítimo en su diferencia, puede empezar a </span><b>tomar decisiones que construyan en lugar de destruir</b><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Y a tí qué te parece todo esto? No pretendo ser catastrofista, pero quizá sí necesitamos reflexionar sobre ello y promover espacios y momentos de comunicación con nuestros adolescentes y jóvenes.</span></p><p>The post <a href="https://aceptaction.com/en-que-estamos-fallando-al-educar-a-nuestros-jovenes/">¿En qué estamos fallando al educar a nuestros jóvenes?</a> first appeared on <a href="https://aceptaction.com">Aceptaction. Psicólogo Paco Marquez</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
